viernes

Es verdad

¡Ay qué trabajo me cuesta quererte como te quiero!
Por tu amor me duele el aire, el corazón y el sombrero.
¿Quién me compraría a mí este cintillo que tengo y esta tristeza de hilo blanco, para hacer pañuelos?
¡Ay qué trabajo me cuesta quererte como te quiero!

F. G. Lorca